No importa que edad tenga. Tomar helado es algo que nunca pasa de moda. Aparte del universo de sabores que los helados pueden ofrecer, la experiencia de probarlos a baja temperatura es algo único que cautiva a una persona desde su infancia hasta su vejez.

El helado es una expresión gastronómica de miles de años atrás. El probable origen de los helados puede haber sido en el imperio Persa. Esta antigua civilización tenía la capacidad de guardar nieve de las montañas y lograr que dure relativamente largo tiempo. Cuando el clima se tornaba cálido, regaban jugo de uva sobre la nieve y disfrutaban de un invento maravilloso y simple.

Varias otras civilizaciones perfeccionaron la tradición de los helados. Muchas trasladaban nieve y hielo desde la lejanía para ser exclusivamente utilizado en mezclas de miel, nueces, leche y frutas.

Hoy en día, culturas diversas alrededor del mundo todavía disfrutan de momentos refrescantes con helados de todo tipo, algunos muy exóticos. El tomar helados es algo que junta a generaciones distintas, es algo mágico, una oportunidad de olvidar el mundo y sus problemas, por lo menos por un instante.

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